BARCELONA -- El Barcelona recibió con sorpresa, y un disimulado enfado, el anuncio de Gerard Piqué. El club considera que no debería ser el central quien entrase en ese escenario y espera, simplemente, a que Neymar acabe con las dudas.

Desde el Camp Nou no hay prevista (hablando en presente) ninguna reacción al mensaje de Piqué. “Es Neymar quien debe hablar en todo caso”, explicó a ESPN una fuente autorizada del Barcelona, dejando claro que el club “ya hizo todo lo que tenía que hacer”.

La postura es evidente y se entiende lógica, por cuanto en los últimos días la actividad entre bastidores ha sido frenética y se ha trabajado discreta pero incansablemente en todos los frentes.

El presidente Bartomeu regresó desde Estados Unidos después de haber charlado con el futbolista el viernes y cediendo a sus directivos la iniciativa a partir de entonces… Pero solventando todos ellos que la situación, para bien o para mal, solo podrá ser desencallada por el propio Ney.

¿Cuánto tiempo durará esta historia? Nadie lo sabe por más que Piqué quisiera dar un golpe de efecto (que lo dio) con su intervención mediática en la noche europea de este domingo. Así se mantiene todo porque el presidente no tiene previsto salir a la palestra y porque el club no va a hacerlo (o eso afirma).